Antes de facturar, el SAT te pide elegir un régimen fiscal: básicamente, en qué casilla entras según cómo ganas dinero. De eso depende cuánto pagas de impuestos, qué puedes deducir y cómo emites tus facturas. Aquí está el panorama para personas físicas, sin enredos.
Primero: no siempre “eliges” libremente
El régimen depende de de dónde viene tu dinero, no de cuál te gustaría. Si eres empleado, te toca Sueldos; si rentas un departamento, Arrendamiento; si trabajas por tu cuenta, ahí sí decides entre RESICO y Honorarios. Puedes tener varios a la vez (por ejemplo, sueldo + un negocio aparte).
Sueldos y salarios
Para quien tiene un empleo formal. Tu patrón retiene el ISR y lo entera al SAT por ti; no facturas ni haces declaraciones mensuales. Muchos ni siquiera presentan anual, pero hay casos en que sí debes —lo vemos en ¿los asalariados declaran?
RESICO (Régimen Simplificado de Confianza)
Para quien trabaja por su cuenta y factura menos de $3.5 millones al año. Pagas ISR sobre lo que cobras (1% a 2.5%), sin restar gastos. Es el más barato si ganas bien y gastas poco. Detalle completo en RESICO: qué es y cuánto pagas.
Honorarios (Actividad empresarial y profesional)
El régimen general del freelancer. Pagas ISR sobre tu utilidad (ingresos menos gastos del negocio), con la tarifa progresiva. Conviene si tienes muchos gastos comprobables. Comparado de frente con RESICO en ¿RESICO o Honorarios?
Arrendamiento
Para quien renta un inmueble. Pagas ISR sobre la renta cobrada y puedes deducir gastos reales o aplicar la “deducción ciega” del 35%. Si rentas por plataformas como Airbnb, hay reglas extra de retención.
Plataformas tecnológicas
Para quien gana con Uber, DiDi, Rappi, Mercado Libre y similares. La app te retiene ISR e IVA y lo entera al SAT. Puedes optar por que esas retenciones sean tu pago definitivo y casi no hacer trámites.
¿Y qué impuestos paga cada quien?
Todos los que facturan manejan dos impuestos: ISR (a tu ganancia) e IVA (que cobras y entregas). Lo que cambia entre regímenes es cómo se calcula el ISR y qué puedes deducir, no que un régimen “no pague impuestos”.Cómo cambia tu factura según el régimen
En tu CFDI va escrito tu régimen, y eso define algunos campos: la tasa de IVA que trasladas y, si le facturas a empresas, la retención que te aplican (distinta en RESICO que en Honorarios). Si apenas empiezas, primero resuelve el alta y los certificados.
Cómo Saldia te ayuda a elegir
Saldia revisa tus números y te dice qué régimen te conviene, te da de alta y emite tus facturas con el régimen correcto. Si tu situación cambia (más ingresos, un cliente nuevo, rebasas el límite de RESICO), te avisa y hace el cambio sin que se te pase. Todo por WhatsApp.