Empezaste a cobrar por tu cuenta —diseño, programación, consultoría, clases— y te llega la duda: ¿tengo que facturar? La respuesta corta es casi siempre sí, y aquí te explicamos cuándo y por qué, sin asustarte.
¿Cuándo tienes que facturar?
- Cuando tu cliente te lo pide: las empresas necesitan tu factura (CFDI) para deducir lo que te pagan. Si no la das, muchas no te contratan.
- Cuando cobras de forma recurrente: si vives de esto, el SAT espera que estés dado de alta y declares lo que ganas.
- Cuando cobras por plataformas: Uber, Rappi, Mercado Libre y similares ya te retienen impuestos y reportan tus ingresos al SAT.
¿Por qué conviene, aunque nadie te obligue todavía?
Cobrar sin facturar deja un rastro: depósitos a tu cuenta que no cuadran con lo que declaras. Eso es justo lo que dispara una discrepancia fiscal. Estar en regla desde el inicio es más barato que regularizarte después con recargos.
Facturar no significa pagar mucho
Mucha gente cree que darse de alta = entregar media quincena al SAT. En RESICO pagas entre 1% y 2.5% de lo que cobras. En la calculadora de cuánto facturar ves cuánto te quedaría libre después de impuestos.¿Qué necesito para empezar?
- Estar dado de alta en el SAT con tu actividad y régimen.
- Tu RFC y tu Constancia de Situación Fiscal.
- Tu e.firma y un certificado para sellar facturas (CSD).
Lo vemos paso a paso en la checklist para empezar a facturar.
Cómo Saldia te ayuda
Si apenas arrancas, Saldia te da de alta, elige el régimen que te conviene y emite tus facturas por WhatsApp. No tienes que entrar al portal del SAT ni aprender a llenar un CFDI: le escribes y se hace.