Vendes y la mayoría de tus clientes no te pide factura: pagan, se llevan su producto y se van. Pero esas ventas existen, entraron a tu cuenta y el SAT espera que estén amparadas por un CFDI. Aquí no se trata de pedir la factura de un ticket —ese es el otro lado del mostrador—, sino de que tú, que vendes, emitas un solo comprobante que agrupe todo lo que nadie te pidió facturar. Eso es la factura global.
Si tienes un changarro, una tienda en línea propia, un consultorio o cualquier negocio que cobra a consumidores finales, esto te aplica.
Qué es la factura global
Es un CFDI que agrupa todas las operaciones con el público en general de un periodo (día, semana, quincena, mes) que no facturaste de forma individual porque el cliente no lo pidió. En vez de un comprobante por cada venta de mostrador, juntas todas en un solo CFDI a un receptor genérico, y así esos ingresos quedan amparados sin perseguir los datos de cada comprador. Lo definimos en el glosario: factura global.
El receptor: el RFC genérico
Como no tienes los datos de cada comprador, el receptor no es una persona real, sino un receptor genérico nacional:
| Campo | Valor |
|---|---|
| RFC del receptor | XAXX010101000 |
| Nombre / razón social | PUBLICO EN GENERAL |
| Régimen fiscal | 616 (Sin obligaciones fiscales) |
| Uso del CFDI | S01 (Sin efectos fiscales) |
| Código postal | El de tu domicilio fiscal (el del emisor) |
Ese RFC XAXX010101000 es el que se usa para operaciones con quien no está inscrito o no pidió factura. Además, en la global debes desglosar el IVA (y el IEPS) que correspondan, igual que en cualquier factura: si manejas IVA, revisa la guía de IVA.
Cada cuándo se emite
En el bloque “Información Global” declaras la periodicidad (diaria 01, semanal 02, quincenal 03, mensual 04, bimestral 05) y el mes/año. Dos reglas prácticas:
- La eliges según tu volumen, pero una vez elegida la mantienes todo el ejercicio; no saltes de diaria a mensual a media de año.
- Si tributas en RESICO, la regla apunta a registrar tus operaciones de forma mensual, alineada con tu declaración. Confírmalo con tu contador o con Saldia.
Sobre el plazo para emitirla tras cerrar el periodo, distintas fuentes citan 24 y 72 horas; el criterio cambió en los últimos años, así que confirma el plazo vigente (regla 2.7.1.21 de la RMF) antes de operar. Regla práctica: no lo dejes al límite.
¿Y si un cliente pide su factura después?
El escenario que más errores genera. La regla de oro: una misma operación no puede estar en dos CFDI a la vez. Si vendiste el lunes (entró en la global) y el miércoles el cliente pide su factura individual:
- Emites el CFDI individual con sus datos fiscales reales.
- Restas esa operación de la factura global del periodo.
Si la global ya se timbró, normalmente implica cancelarla y reexpedirla sin esa venta. Por eso conviene darle a los clientes una ventana clara para pedir factura (“factura el mismo día de tu compra”) antes de cerrar la global.
Errores comunes
- No emitir la global (“como nadie pidió factura, no facturo”): esos ingresos quedan sin respaldo.
- Duplicar una operación (facturarla individual y dejarla en la global).
- No desglosar IVA/IEPS cuando aplica.
- Cambiar la periodicidad a media de ejercicio.
- Usar mal el RFC genérico (para nacional es XAXX010101000).
- Exigir la Constancia de Situación Fiscal al cliente para su factura individual: no es requisito y condicionarlo es infracción.
Cómo Saldia te la emite
Llevar el control de qué se facturó individual, qué entra en la global, el periodo y el plazo es tedioso y fácil de equivocar. Saldia genera tu factura global con la periodicidad correcta, separa lo que ya facturaste individual y te mantiene en plazo, sin que aprendas catálogos del SAT. Le escribes por WhatsApp y listo.